Givoni, B

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Años de publicación: 1994, 1998

Sobre el autor

Baruch Givoni es una de las figuras más influyentes en la historia de la climatología de edificios y la arquitectura bioclimática — un investigador y educador cuya carrera abarcó más de cuatro décadas entre Israel y los Estados Unidos, y cuyos instrumentos analíticos y marcos de diseño siguen siendo utilizados activamente por arquitectos e ingenieros de todo el mundo. Givoni recibió su formación arquitectónica en el Technion — Instituto de Tecnología de Israel en Haifa, donde se graduó con una licenciatura en Arquitectura en 1953. Posteriormente realizó estudios de posgrado en salud pública, obteniendo un Máster en Ciencias en Higiene en la Escuela de Graduados de Salud Pública de la Universidad de Pittsburgh en 1959, y un doctorado en Salud Pública en la Facultad de Medicina de la Universidad Hebrea de Jerusalén en 1963.

Esta inusual combinación de formación arquitectónica y en salud pública le proporcionó a Givoni una base interdisciplinaria distintiva: comprendía los edificios no solo como objetos espaciales y estéticos, sino como entornos que condicionan directamente el bienestar fisiológico humano. Su carrera académica comenzó en el Technion, donde dirigió el Departamento de Climatología de Edificios de la Estación de Investigación de Construcción de 1970 a 1977, impartiendo también clases de arquitectura y diseño urbano. En 1977 se trasladó a los Estados Unidos, incorporándose al cuerpo docente de la Escuela de Posgrado de Arquitectura y Planificación Urbana de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde enseñó durante dos décadas hasta 1997.

También ocupó simultáneamente una cátedra en la Universidad Ben-Gurión del Néguev en Beer Sheva, Israel, de 1977 a 1984. Es Profesor Emérito de Arquitectura en UCLA. La contribución fundacional de Givoni al campo llegó con la publicación de Man, Climate, and Architecture, publicado por primera vez en 1969 y revisado en una segunda edición en 1976.

Esta obra lo estableció como la máxima autoridad en climatología de edificios y se convirtió en la referencia más reconocida en el campo. La innovación central del libro fue el desarrollo de lo que Givoni denominó la Carta Bioclimática para Edificios — una herramienta gráfica que representa los datos horarios de temperatura y humedad en un diagrama psicrométrico e identifica las estrategias de diseño pasivo capaces de lograr el confort térmico para un clima determinado. La carta extendió y mejoró significativamente la anterior carta bioclimática desarrollada por Victor Olgyay en su libro de 1963 Design with Climate.

Mientras que la carta de Olgyay se basaba en datos climáticos exteriores y era principalmente adecuada para evaluar el confort humano en condiciones de exposición directa, el enfoque de Givoni reconocía que el entorno interior de un edificio está condicionado no solo por las condiciones exteriores sino por la masa térmica, el aislamiento y las características de ventilación del propio edificio. Al tomar la envolvente del edificio como unidad de análisis en lugar del cuerpo humano desprotegido, Givoni produjo una herramienta de mucha mayor aplicabilidad práctica para el diseño arquitectónico. En 1981, Milne y Givoni desarrollaron aún más la carta en formato digital, que posteriormente se convirtió en la base del ampliamente utilizado programa Climate Consultant.

Los libros posteriores de Givoni — Passive and Low Energy Cooling of Buildings (1994) y Climate Considerations in Building and Urban Design (1998) — consolidaron su reputación y extendieron su análisis hacia un territorio cada vez más comprehensivo, abordando estrategias de enfriamiento pasivo, microclima urbano y directrices de diseño específicas por región. Estas obras, consideradas junto con Man, Climate, and Architecture, constituyen lo que puede considerarse la trilogía definitiva del diseño bioclimático de edificios desde la perspectiva de la arquitectura en climas cálidos. Más allá de su trabajo académico y literario, Givoni actuó como asesor de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Meteorológica Mundial, el Ministerio de Vivienda de Israel y numerosos gobiernos de todo el mundo en desarrollo, contribuyendo a la aplicación práctica de principios de diseño pasivo y solar en climas cálidos.

Su influencia en la arquitectura sostenible ha sido de alcance global y de efecto duradero. Fuentes consultadas: perfil de editor en Omics Online (omicsonline.org); perfil de editor en Longdom Publishing (longdom.org); descripción del editor Wiley; registro de Internet Archive de Man, Climate, and Architecture; registro de artículo en SciSpace; literatura de análisis de carta bioclimática en ResearchGate y ScienceDirect.

Libros de Givoni, B 2

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    Passive and Low Energy Cooling of BuildingsJohn Wiley & Sons, 1994ISBN: 978-0-471-28473-4

    Passive and Low Energy Cooling of Buildings de Baruch Givoni, publicado por Van Nostrand Reinhold en 1994, es una de las referencias técnicas más completas y orientadas a la práctica sobre enfriamiento no mecánico de edificios. Con 458 páginas, el libro está dirigido principalmente a diseñadores de edificios — arquitectos e ingenieros — que trabajan en climas cálidos y buscan reducir o eliminar la dependencia del aire acondicionado mecánico mediante la aplicación inteligente de principios de enfriamiento pasivo e híbrido. Givoni aborda el tema tanto como investigador como profesional, fundamentando su análisis en principios físicos mientras mantiene un enfoque constante en la aplicabilidad en condiciones de diseño reales. El libro comienza estableciendo un marco conceptual para pensar en el enfriamiento pasivo. Givoni distingue entre dos objetivos amplios que todo diseñador debe perseguir: primero, minimizar la cantidad de calor que entra o se genera dentro de un edificio durante los períodos cálidos; y segundo, utilizar sumideros de calor naturales — el aire ambiente, la atmósfera superior, el agua en evaporación y el suelo subterráneo — para disipar el calor que se acumule. Esta lógica de dos etapas estructura toda la obra y proporciona al lector un mapa mental coherente para navegar por sus numerosos capítulos. La sección sobre minimización de la ganancia de calor aborda las variables arquitectónicas más directamente bajo el control del diseñador. La disposición del edificio, la orientación de las habitaciones y fachadas principales, el dimensionamiento y la ubicación de las ventanas, el diseño de los dispositivos de sombreado exterior, el color y la reflectividad de las superficies de la envolvente, y el uso estratégico de la vegetación alrededor del emplazamiento se examinan con especial atención a sus efectos cuantitativos sobre las temperaturas interiores. Givoni no trata estos factores como principios generales que se invocan vagamente; por el contrario, recurre a mediciones y datos de campo para caracterizar cuánta diferencia produce cada variable bajo diferentes condiciones climáticas, proporcionando a los profesionales una base para tomar decisiones informadas en lugar de orientaciones imprecisas. La parte más extensa y técnicamente detallada del libro se ocupa de los distintos sistemas de enfriamiento pasivo. El enfriamiento ventilativo — el uso del flujo natural de aire a través de los edificios para eliminar el calor — se examina en profundidad, prestando atención a las fuerzas impulsoras del viento y la flotabilidad térmica, la influencia de la forma del edificio en la ventilación cruzada, y las condiciones en las que el enfriamiento ventilativo puede o no alcanzar temperaturas interiores confortables. Givoni es notablemente cuidadoso al distinguir los climas donde la ventilación es una estrategia de enfriamiento efectiva de aquellos, en particular las regiones muy cálidas y húmedas, donde puede ser insuficiente o incluso contraproducente al introducir aire exterior caliente. El enfriamiento radiante recibe un tratamiento detallado como estrategia especialmente adecuada para climas cálidos, secos y semiáridos con cielos despejados por la noche. Givoni explica cómo los edificios pueden perder calor mediante radiación de onda larga hacia la atmósfera superior fresca durante la noche, y cómo este enfriamiento nocturno puede almacenarse en la masa térmica de la estructura del edificio para proporcionar confort durante el día. Las condiciones que favorecen este enfoque — baja humedad, cielos despejados, gran amplitud térmica diaria — se discuten con precisión, al igual que las configuraciones arquitectónicas que mejor explotan el intercambio radiante. El enfriamiento evaporativo se aborda en varios capítulos que cubren tanto los sistemas directos como los indirectos. Givoni analiza las formas arquitectónicas tradicionales — como las torres captadoras de viento combinadas con elementos de agua — que se han utilizado durante siglos en las regiones áridas de Oriente Medio e Irán, y extiende este análisis a las aplicaciones de diseño contemporáneas. También describe un innovador sistema de torre de enfriamiento pasivo que él mismo desarrolló, en el que finas gotas de agua se rocían hacia abajo dentro de un pozo rematado por un captador de viento, produciendo aire enfriado y humidificado que puede distribuirse por el edificio sin ventiladores mecánicos. El rendimiento de estos sistemas se analiza en términos de reducción de temperatura y adición de humedad alcanzables bajo diferentes condiciones climáticas. El uso del suelo como fuente de enfriamiento pasivo se trata como una estrategia diferenciada aplicable donde las temperaturas del suelo a profundidades moderadas permanecen significativamente por debajo de las temperaturas del aire en verano. Givoni examina la construcción en contacto con la tierra, los sistemas de tuberías enterradas para el preenfriamiento del aire de ventilación, y las formas de construcción semienterradas, evaluando cada una en términos de beneficios de temperatura esperados y las condiciones climáticas y del suelo que favorecen su aplicación. Una sección final amplía la discusión al enfriamiento de los espacios exteriores — patios, calles y zonas urbanas abiertas — reconociendo que el entorno térmico inmediato alrededor de un edificio tiene una poderosa influencia en su clima interior. Las estructuras de sombreado, los elementos de agua, los materiales de pavimentación y la vegetación se evalúan como herramientas para moderar las temperaturas exteriores y reducir las cargas de calor solar sobre los edificios adyacentes. A lo largo del libro, Givoni presta atención tanto a los límites como a las posibilidades del enfriamiento pasivo. Evita prometer en exceso, señalando sistemáticamente que los sistemas pasivos son efectivos dentro de ciertos rangos climáticos y que pueden necesitar combinarse con asistencia mecánica de bajo consumo en condiciones extremas. Esta honestidad intelectual, combinada con la amplitud de tipos climáticos abordados — desde los climas desérticos cálidos y secos hasta las condiciones tropicales cálidas y húmedas — hace del libro una referencia duradera aplicable en una amplia variedad de contextos geográficos. Para los profesionales que buscan una base técnicamente rigurosa para el diseño de enfriamiento adaptado al clima, Passive and Low Energy Cooling of Buildings sigue siendo un recurso esencial. Fuentes consultadas: Open Library (openlibrary.org); descripción del producto en Amazon.com; literatura de investigación sobre enfriamiento pasivo en ScienceDirect; listado en Scribd; catálogo de la Biblioteca de la Universidad de Gante; base de datos de referencias SCIRP.

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    Climate Considerations in Building and Urban DesignJohn Wiley & Sons, 1998ISBN: 978-0-471-29177-0

    Climate Considerations in Building and Urban Design de Baruch Givoni, publicado por Van Nostrand Reinhold en 1998, representa la síntesis más completa de climatología de edificios y urbanismo que Givoni produjo a lo largo de su extensa carrera. Mientras que sus libros anteriores abordaban problemas técnicos específicos — confort térmico, enfriamiento pasivo, diseño solar — este volumen adopta una perspectiva más amplia, examinando cómo el clima debe informar la toma de decisiones en cada escala del entorno construido, desde la orientación de una sola ventana hasta la disposición de un barrio urbano completo. Se organiza en tres partes interrelacionadas que avanzan progresivamente desde la escala del edificio individual hasta la de la ciudad, y finalmente hasta directrices de diseño específicas por región que integran ambas escalas. La Primera Parte, dedicada a la climatología de edificios, comienza con los fundamentos: cómo analizar e interpretar los datos climáticos de maneras directamente útiles para los diseñadores. Givoni presenta su conocida carta bioclimática para edificios — una herramienta analítica que representa los datos de temperatura y humedad en un diagrama psicrométrico e identifica las estrategias de diseño pasivo más adecuadas para lograr el confort térmico en un clima determinado. Esta carta, desarrollada por primera vez en su obra fundamental de 1969 Man, Climate, and Architecture y posteriormente refinada, extiende y corrige la anterior carta bioclimática de Victor Olgyay al tener en cuenta las condiciones dentro del edificio en lugar de basarse únicamente en mediciones exteriores, lo que la hace más precisa para predecir el confort real de los ocupantes. El lector recibe orientación sobre el uso de esta herramienta y su aplicación a conjuntos de datos climáticos reales. La sección de climatología de edificios continúa examinando las variables arquitectónicas que configuran el entorno térmico interior: la masa térmica de muros y suelos, las propiedades aislantes de los materiales de construcción, el comportamiento de los sistemas de acristalamiento, el papel de la ventilación y la influencia de la forma y compacidad del edificio. Los sistemas de calefacción solar pasiva se tratan junto a las estrategias de enfriamiento pasivo, ofreciendo al libro una perspectiva equilibrada a lo largo de todo el año que evita el error común de optimizar para una sola estación. Las características de rendimiento térmico de diferentes tipologías residenciales — casas aisladas, casas adosadas, bloques de apartamentos, viviendas con patio — se comparan en distintas condiciones climáticas, ofreciendo a los diseñadores un marco para entender cómo las elecciones tipológicas se traducen en resultados térmicos. La Segunda Parte aborda la climatología urbana, desplazando la atención de los edificios individuales al entorno térmico colectivo de ciudades y barrios. Givoni examina el fenómeno de la isla de calor urbana — la documentada tendencia de las áreas urbanas densas a ser significativamente más cálidas que su entorno rural — y analiza los mecanismos por los cuales las decisiones de diseño urbano contribuyen a este efecto o lo mitigan. La orientación de las calles, las proporciones de altura a anchura de los edificios, la geometría del cañón urbano, las propiedades térmicas y radiativas de los materiales de pavimentación y cubiertas, y la distribución de superficies impermeables frente a superficies vegetadas se tratan como variables con efectos medibles sobre las temperaturas del aire urbano, las cargas de radiación solar y los patrones de viento. El papel de las zonas verdes — parques, arbolado urbano, cubiertas verdes y patios ajardinados — en la moderación del clima urbano recibe un tratamiento exhaustivo, apoyándose tanto en análisis físicos como en evidencia empírica procedente de ciudades en diferentes zonas climáticas. Givoni argumenta de manera convincente que la integración estratégica de la vegetación en el tejido urbano no es simplemente un elemento estético, sino una herramienta sustantiva para la gestión del clima, capaz de reducir las temperaturas del aire, aumentar la humedad en climas secos, proporcionar sombra a peatones y fachadas de edificios, y mejorar el microclima general de los espacios urbanos abiertos. La Tercera Parte integra el análisis en forma de directrices de diseño específicas para cuatro tipos climáticos ampliamente definidos: cálido seco, cálido húmedo, frío, y la zona mixta caracterizada por inviernos fríos y veranos cálidos y húmedos. Para cada tipo, Givoni sintetiza las implicaciones del análisis precedente en recomendaciones prácticas tanto a escala de edificio como urbana — cubriendo la selección del emplazamiento, la orientación de calles y manzanas, la forma y densidad del edificio, el tratamiento de fachadas, las estrategias de vegetación y la relación entre espacios interiores y exteriores. Esta sección es explícitamente prescriptiva más que descriptiva, ofreciendo el tipo de orientación aplicable que los arquitectos y diseñadores urbanos en ejercicio pueden incorporar a su trabajo. El libro está generosamente ilustrado con diagramas, tablas y gráficos, y su prosa es notablemente accesible para un texto técnicamente riguroso. La capacidad de Givoni para presentar análisis climatológicos complejos en un lenguaje claro y de sentido común — sin sacrificar la precisión — refleja décadas de experiencia docente de estas materias a estudiantes de arquitectura. El resultado es un libro que sirve tanto como referencia para profesionales experimentados como texto educativo de nivel de posgrado. Climate Considerations in Building and Urban Design sigue siendo, más de dos décadas después de su publicación, una de las obras más citadas en los campos de la arquitectura bioclimática y el diseño urbano sostenible. Su integración del pensamiento a escala de edificio y a escala urbana, su fundamentación en datos empíricos y su compromiso con directrices de diseño directamente aplicables lo convierten en un recurso indispensable para quienes trabajan en la intersección entre la climatología y el entorno construido. Fuentes consultadas: descripción del editor Wiley (wiley.com); descripción del producto en Amazon.com; nota informativa de BuildingGreen; Open Library (openlibrary.org); registro de artículo en SciSpace; base de datos de referencias SCIRP.