Renewable Power Generation Costs in 2022

DeIRENA (International Renewable Energy Agency)

Editorial
IRENA
Año
2023
ISBN
978-92-9260-544-5
Idioma
Inglés

Sobre este libro

Costos de Generación de Energía Renovable en 2022 Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) es Costos de Generación de Energía Renovable en 2022, publicado por la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) en agosto de 2023, ofrece una evaluación anual integral del costo nivelado de la electricidad (LCOE) para tecnologías de energía renovable a escala de servicios públicos en mercados globales. Esta edición cubre datos de un año particularmente decisivo: 2022 vio una volatilidad extraordinaria en los precios de los combustibles fósiles impulsada por la perturbación geopolítica tras la invasión rusa a Ucrania, mientras que el sector de energías renovables simultáneamente lidiaba con la inflación de la cadena de suministro, el aumento de los costos de materias primas y los cuellos de botella logísticos. La interacción de estas fuerzas produjo un conjunto de datos de singular importancia que demuestra, con claridad excepcional, las ventajas estructurales de costos de la energía renovable en relación con la generación basada en combustibles fósiles.

El hallazgo central del informe es de llamativa importancia histórica: por primera vez, la mayoría de las nuevas adiciones de capacidad de energía renovable — en todos los tipos de tecnología combinados — tenían costos más bajos que la opción de generación con combustibles fósiles más barata disponible. Específicamente, el 86% de la capacidad fotovoltaica solar a escala de servicios públicos recién añadida y el 87% de la eólica terrestre recién comisionada tenían LCOEs por debajo de la electricidad de combustibles fósiles más barata disponible en sus respectivos mercados. Esta inversión de la posición competitiva entre renovables y combustibles fósiles, que habría sido considerada casi inconcebible apenas quince años atrás, es ahora la norma global para las decisiones de inversión en nueva generación eléctrica.

La energía solar fotovoltaica registró un LCOE promedio mundial ponderado de USD 0.049/kWh en 2022, representando una disminución del 3% respecto a la cifra de 2021. Este costo sitúa a la energía solar fotovoltaica un 29% por debajo de la opción de generación nueva con combustibles fósiles más barata a nivel mundial, y la tecnología ha reducido su LCOE en un 89% desde 2010. El año 2022 fue notable porque las presiones inflacionarias sobre los precios de los módulos, el aluminio y la logística moderaron la pronunciación de la caída de costos en comparación con años anteriores, pero la competitividad estructural de la energía solar fotovoltaica permaneció incontestable.

La eólica terrestre alcanzó un LCOE promedio mundial ponderado de USD 0.033/kWh en 2022, una disminución del 5% respecto a 2021. Este resultado coloca a la eólica terrestre un 52% por debajo de la opción de generación nueva con combustibles fósiles más barata a nivel mundial — una de las estadísticas de competitividad de costos más contundentes en todo el panorama de energías renovables. La mejora desde 2010, cuando el LCOE de la eólica terrestre estaba un 95% por encima del costo de combustibles fósiles más bajo, hasta un 52% por debajo de él en 2022, representa una transformación estructural completa del mercado de generación eléctrica en apenas una década.

La eólica marina presentó un panorama más complejo en 2022. El LCOE promedio mundial ponderado para la eólica marina aumentó aproximadamente un 2% a USD 0.081/kWh, reflejando la combinación de la inflación de costos de la cadena de suministro para acero, cables y embarcaciones de instalación especializadas, así como retrasos en la entrega de proyectos en varios mercados clave. El informe contextualiza esto como un desafío cíclico del lado de la oferta dentro de una trayectoria de costos descendente a más largo plazo.

Uno de los hallazgos económicamente más convincentes de los datos de 2022 se refiere a los ahorros acumulados en costos de combustible generados por el desarrollo renovable. IRENA estima que la capacidad total de energía renovable desplegada globalmente desde 2000 ahorró aproximadamente USD 521 mil millones en costos de combustible para el sector eléctrico solo en 2022 — un aumento de USD 142 mil millones sobre los ahorros logrados en 2021, impulsado directamente por el pico en los precios de los combustibles fósiles. Esta cifra proporciona una de las demostraciones más claras del valor de seguro económico de la inversión en energías renovables: los países y las empresas eléctricas que invirtieron temprana y sustancialmente en renovables estuvieron significativamente protegidos del shock económico de la crisis energética de 2022.

El informe de 2022 también subraya las persistentes disparidades geográficas en el rendimiento de costos de las renovables. Si bien las reducciones de costos han sido amplias a nivel mundial, los costos más bajos se concentran en mercados con fuertes recursos solares o eólicos, grandes escalas de instalación, cadenas de suministro maduras y financiamiento de bajo costo — especialmente China, India, Estados Unidos, partes del Medio Oriente y Brasil. Muchas economías en desarrollo, a pesar de tener excelentes dotaciones de recursos renovables, continúan enfrentando costos efectivos más altos debido a los elevados costos de financiamiento que reflejan percepciones de riesgo soberano y de proyecto frecuentemente desalineadas con los perfiles de riesgo técnico y comercial reales de los proyectos renovables.

IRENA utiliza los datos de 2022 para reforzar su mensaje de defensa política: el argumento económico para un despliegue agresivo de energías renovables es ahora abrumador, y las barreras que persisten son políticas, regulatorias y financieras, en lugar de tecnológicas o económicas. La agilización de los permisos, el desarrollo de infraestructura de transmisión, la creación de marcos regulatorios habilitadores y la movilización de financiamiento concesional y mixto para los mercados de países en desarrollo son las principales palancas mediante las cuales los gobiernos e instituciones internacionales pueden acelerar el despliegue de energías renovables — ahora competitivas en costos — para cumplir los objetivos climáticos y de desarrollo sostenible.