The Money Trail: Measuring Your Impact on the Local Economy Using LM3

DeNew Economics Foundation (NEF)

Editorial
New Economics Foundation
Año
2002
ISBN
978-1-899407-56-5
Idioma
Inglés

Sobre este libro

El dinero no llega a una comunidad y permanece en ella de forma estática — se mueve. Fluye de mano en mano, de organización a empleador, de trabajador a comerciante, hasta que finalmente se filtra fuera de la economía local hacia el sistema nacional o global. La pregunta clave para quienes se preocupan por la salud económica local no es simplemente cuánto dinero entra en una comunidad, sino cuánto tiempo circula antes de escapar.

Este es precisamente el problema que la New Economics Foundation (NEF) se propuso abordar en The Money Trail: Measuring Your Impact on the Local Economy Using LM3, publicado en 2002. El libro presenta la metodología del Multiplicador Local 3 (LM3), una herramienta práctica y accesible diseñada para ayudar a organizaciones, organismos públicos y comunidades a medir y mejorar el impacto económico de sus decisiones de gasto a nivel local. El núcleo del LM3 es una metáfora engañosamente simple: el cubo con fugas.

Imaginemos una economía local como un cubo lleno de agua. Cada vez que el dinero se gasta fuera del área local —en suministros procedentes de corporaciones lejanas, salarios pagados a trabajadores que compran en otros lugares, o contratos adjudicados a empresas no locales— el valor se escapa por los agujeros. El objetivo del LM3 no es tapar todos los agujeros de forma permanente, sino hacerlos visibles para que las decisiones deliberadas puedan ralentizar la fuga y mantener más valor económico circulando localmente durante más tiempo.

La metodología rastrea el gasto a través de tres rondas sucesivas, razón por la cual la herramienta lleva el número 3 en su nombre. La Ronda 1 captura el ingreso o inversión inicial que entra en una organización o proyecto — el presupuesto anual de un hospital, una subvención de regeneración, el gasto de contratación de una autoridad local. La Ronda 2 examina cómo esa suma inicial es posteriormente gastada por los destinatarios directos: salarios pagados al personal, contratos con proveedores y servicios adquiridos.

La Ronda 3 sigue esos flujos secundarios un paso más, preguntando cómo los individuos y empresas que recibieron ingresos en la Ronda 2 gastan a su vez ese dinero y, de manera crítica, cuánto permanece dentro del límite geográfico definido. La puntuación LM3 se calcula sumando las tres rondas de gasto local y dividiéndolas por la primera ronda únicamente. Una puntuación superior a 1,75 se considera generalmente sólida; una puntuación inferior a 1,0 revela que la economía en cuestión está perdiendo valor a un ritmo perjudicial.

Lo que distingue al LM3 de las evaluaciones de impacto económico más convencionales es su accesibilidad. Los modelos tradicionales de insumo-producto y los análisis de multiplicadores regionales requieren datos sectoriales detallados, experiencia econométrica y recursos considerables — herramientas en gran medida inaccesibles para pequeñas organizaciones comunitarias o consejos rurales. El LM3, por el contrario, puede aplicarse mediante una combinación de registros financieros y encuestas sencillas a personal y proveedores.

Los requisitos de datos son modestos, el cálculo es transparente y el resultado es un número único que comunica el rendimiento económico local en términos que los no especialistas pueden comprender y aprovechar. El valor práctico de esta simplicidad quedó demostrado en una aplicación histórica en las 26 autoridades locales del noreste de Inglaterra, que gestionaban colectivamente más de tres mil millones de libras de gasto anual con aproximadamente 140.000 proveedores. El ejercicio reveló un hallazgo sorprendente: cada libra gastada con un proveedor local generaba aproximadamente 1,76 libras de valor dentro de la economía regional, mientras que la misma libra dirigida a un proveedor no local devolvía solo 36 peniques.

Esta evidencia fue fundamental para transformar los debates sobre política de contratación e influyó en marcos nacionales como la Ley de Valor Social, que exige a los organismos públicos considerar el bienestar social, ambiental y económico en las decisiones contractuales. El libro no se limita a las grandes instituciones públicas. Se dirige a una amplia gama de organizaciones — entidades de caridad, empresas sociales, asociaciones de vivienda, servicios de salud y empresas privadas — demostrando cómo cada una puede adaptar la metodología a su propia escala y contexto.

Para los profesionales del desarrollo comunitario en particular, el LM3 ofrece una forma de ir más allá de las afirmaciones vagas sobre el apoyo a las economías locales y producir evidencias creíbles y comparables de impacto. La NEF también utiliza el libro para argumentar un caso más amplio sobre la naturaleza del propio desarrollo económico. Las estrategias de desarrollo convencionales han priorizado durante mucho tiempo atraer inversión extranjera — persuadir a empresas multinacionales para abrir instalaciones, cabildear infraestructuras del gobierno central.

El LM3 reencuadra el argumento: la vía más rápida y económica hacia la prosperidad local puede no ser atraer dinero nuevo, sino retener el dinero que ya fluye por la economía. Para los profesionales de la construcción sostenible, la relevancia del LM3 es directa: la contratación local de materiales, la selección de contratistas regionales y la inversión en formación local generan retornos económicos locales significativamente superiores, lo que proporciona una herramienta para justificar económicamente las cadenas de suministro locales junto a los argumentos medioambientales más conocidos.