The ZEDbook: Solutions for a Shrinking World

DeDunster, Bill; Simmons, Craig & Gilbert, Bobby

Editorial
Taylor & Francis
Año
2008
ISBN
978-0-415-39130-5
Idioma
Inglés

Sobre este libro

The ZEDbook: Solutions for a Shrinking World, escrito por Bill Dunster, Craig Simmons y Bobby Gilbert y publicado por Taylor & Francis en 2008, es un manifiesto para el desarrollo urbano sin carbono, fundamentado en la experiencia constructiva real más que en la abstracción teórica. El punto de referencia central del libro es BedZED — el Beddington Zero Energy Development — completado en 2002 en el distrito londinense de Sutton, que en aquel momento representaba la mayor comunidad de uso mixto y carbono neutro del Reino Unido. Construido sobre un antiguo suelo industrial degradado, BedZED demostró que la ambición ambiental radical y la habitabilidad a escala humana podían lograrse simultáneamente dentro de los límites de un desarrollo comercialmente viable.

Bill Dunster, arquitecto fundador de ZEDfactory, concibió BedZED como prueba de concepto de lo que denominó principios ZED (Zero Fossil Energy Development). El proyecto comprendía 82 viviendas en diversas configuraciones — pisos, dúplex y casas adosadas — junto con aproximadamente 2.500 metros cuadrados de espacio de trabajo, instalaciones comunitarias y un centro de salud. La mezcla deliberada de usos residenciales y comerciales no fue accidental sino central en la filosofía ZED: al situar viviendas junto a lugares de trabajo, el desarrollo buscaba reducir la necesidad de desplazamientos diarios, recortando así las emisiones relacionadas con el transporte además de las asociadas al consumo energético de los edificios.

El libro se estructura en tres partes que guían al lector desde los principios fundamentales, a través de la física constructiva técnica, hasta los estudios de caso aplicados. La primera sección presenta el modo de vida ZED como un marco coherente de estilo de vida. Dunster y sus coautores sostienen que el desarrollo sostenible no tiene por qué significar privaciones; en cambio, requiere rediseñar los flujos de energía, agua, materiales y residuos que sostienen la vida cotidiana.

La vida sin carbono, en su planteamiento, se consigue mediante una estrategia por capas: primero reducir la demanda mediante un buen diseño, luego satisfacer las necesidades residuales con fuentes renovables generadas in situ y, finalmente, usar cualquier excedente para servir a la comunidad en general. El diseño solar pasivo es la principal estrategia energética en BedZED. Los edificios se orientan hacia el sur y los espacios habitables se posicionan para captar el máximo de sol invernal a través de amplias ventanas de triple acristalamiento orientadas al sur.

El triple acristalamiento — con recubrimientos de baja emisividad y rellenos de gas aislante — minimiza las pérdidas de calor al tiempo que permite ganancias solares suficientes para reducir o eliminar la necesidad de calefacción convencional durante la mayor parte del año. Las paredes, cubiertas y suelos super-aislados completan la envolvente térmica, limitando el flujo de calor hasta el punto de que las viviendas de BedZED requieren solo una fracción de la energía consumida por las viviendas estándar del Reino Unido del mismo período. Las chimeneas de ventilación eólica — los coloridos captadores de viento que se convirtieron en la firma visual de BedZED — proporcionan ventilación pasiva con recuperación de calor sin ventiladores mecánicos, girando para orientarse hacia el viento y llevando el aire fresco a través de un intercambiador de calor que recupera el calor del aire viciado saliente.

La generación de energía renovable en BedZED fue diseñada para cubrir la demanda residual de electricidad y calor de la comunidad. Una planta de cogeneración (CHP) originalmente alimentada con astillas de biomasa forestal estaba destinada a suministrar tanto electricidad como calor de baja temperatura a través de una red de calefacción de distrito. Los paneles fotovoltaicos integrados en el edificio, que cubrían aproximadamente 777 metros cuadrados de cubiertas y fachadas orientadas al sur, estaban diseñados para generar cerca del 20 por ciento de las necesidades eléctricas in situ, con el excedente alimentando una red de carga de vehículos eléctricos.

La estrategia energética más amplia reflejaba la convicción de Dunster de que la generación in situ debe tratarse como un elemento integral del diseño del edificio, no como una adición posterior. La conservación del agua y la sostenibilidad de los materiales reciben igual atención en el ZEDbook. La captación de agua de lluvia, el reciclaje de aguas grises y los accesorios eficientes en agua se incorporaron para reducir la demanda de agua potable aproximadamente a la mitad respecto a la media nacional.

Los materiales de construcción se seleccionaron en función de su energía incorporada y la distancia de transporte, con preferencia por componentes recuperados, reciclados o de origen local. El acero estructural se recuperó de edificios demolidos, y el carbono incorporado total del desarrollo fue sustancialmente menor que el de una construcción convencional comparable. Simmons y Gilbert aportan capítulos sobre la metodología de huella ecológica y los marcos de contabilidad de carbono utilizados para verificar los resultados declarados de BedZED.

Este rigor analítico distingue al ZEDbook de la escritura de sostenibilidad meramente aspiracional; los autores presentan métricas cuantificadas, datos de seguimiento de estudios post-ocupación y evaluaciones honestas de dónde se cumplieron los objetivos y dónde la implementación se quedó corta — incluido el eventual fallo de la planta de cogeneración de biomasa, que resultó difícil de mantener. Las secciones finales del libro extienden el modelo ZED más allá de un único caso de estudio británico para explorar cómo los principios podrían adaptarse a diferentes climas, densidades y contextos culturales en todo el mundo.