World Energy Outlook 2022

DeIEA (International Energy Agency)

Editorial
IEA Publications
Año
2022
ISBN
978-92-64-49568-1
Idioma
Inglés

Sobre este libro

World Energy Outlook 2022 Agencia Internacional de Energía (AIE) es El World Energy Outlook 2022 (WEO-2022), publicado por la Agencia Internacional de Energía, constituye una de las ediciones más significativas de este informe anual de referencia en décadas. Lanzado en el contexto de una crisis energética global sin precedentes desencadenada por la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, el informe llega en un punto de inflexión para los sistemas energéticos mundiales. Ofrece un análisis riguroso y basado en datos de las condiciones actuales del mercado energético, y traza múltiples trayectorias futuras, argumentando que la crisis — aunque profundamente disruptiva — lleva en sí misma las semillas de una transición más rápida y duradera hacia la energía limpia.

El hallazgo central del informe es que el mundo atraviesa su primera crisis energética verdaderamente global, de excepcional amplitud y complejidad. Rusia había sido el mayor exportador individual de combustibles fósiles del mundo, y la ruptura de las relaciones comerciales energéticas — a través de la reducción del suministro de gas natural ruso a Europa y las sanciones occidentales recíprocas sobre carbón y petróleo rusos — llevó los precios de la energía a niveles históricos. Los precios al contado del gas natural alcanzaron en algunos momentos el equivalente a USD 250 por barril de petróleo.

Los altos precios de los combustibles representaron aproximadamente el 90% del aumento en los costos promedio de generación eléctrica en todo el mundo en 2022, dejando en claro que esta crisis tenía sus raíces en la dependencia de los combustibles fósiles, y no en el despliegue de energías renovables. Para analizar las trayectorias futuras, el WEO-2022 utiliza tres escenarios principales. El Escenario de Políticas Declaradas (STEPS) modela la trayectoria del sistema energético implícita en las políticas actualmente implementadas por los gobiernos.

Bajo STEPS, la demanda energética global crece aproximadamente un 1% anual hasta 2030, satisfecha casi íntegramente por adiciones de energía renovable; y por primera vez en la historia del WEO, todos los combustibles fósiles — carbón, gas natural y petróleo — alcanzan un pico o meseta de demanda dentro del horizonte temporal del escenario. El carbón retrocede en los próximos años; el gas natural se estabiliza a finales de la década de 2020; el petróleo se estabiliza a mediados de los años 2030 a medida que se acelera la adopción de vehículos eléctricos. Las emisiones de CO2 en STEPS alcanzan una meseta cercana a los 37 gigatoneladas antes de declinar lentamente hasta aproximadamente 32 Gt en 2050, una trayectoria consistente con un calentamiento de alrededor de 2.5°C para 2100.

El Escenario de Compromisos Anunciados (APS) asume que todos los compromisos climáticos declarados por los gobiernos — incluidos los compromisos de cero neto — se cumplen a tiempo y en su totalidad. Bajo APS, las emisiones alcanzan su punto máximo a mediados de los años 2020 y caen a 12 Gt para 2050, correspondiente a un aumento de temperatura proyectado de aproximadamente 1.7°C. El Escenario de Cero Emisiones Netas para 2050 (NZE) trabaja de forma inversa a partir del imperativo de limitar el calentamiento a 1.5°C.

Requiere que las emisiones de CO2 caigan a 23 Gt para 2030 y alcancen el cero neto en 2050. Esta trayectoria exige triplicar el gasto en energía limpia — de alrededor de USD 1.3 billones a más de USD 4 billones anuales para 2030 — y una movilización sin precedentes de inversiones en solar, eólica, eficiencia energética, vehículos eléctricos e infraestructura de red. Un tema estratégico central del WEO-2022 es la realineación de la seguridad energética con la transición hacia energía limpia.

Históricamente, los argumentos de seguridad energética se usaban para justificar la dependencia continua de combustibles fósiles domésticos o importados. La crisis de 2022 invierte esta lógica: la dependencia de los combustibles fósiles se ha convertido en la principal vulnerabilidad de seguridad energética, mientras que la inversión en recursos renovables locales, eficiencia energética, bombas de calor y modernización de redes mejora simultáneamente la seguridad y reduce las emisiones. El informe documenta una respuesta política significativa en marcha en las principales economías — la Ley de Reducción de la Inflación de EE.UU., el plan REPowerEU europeo, y la aceleración de los permisos renovables en múltiples jurisdicciones — argumentando que estos representan los cimientos de un cambio estructural en aceleración.

El papel disminuido de Rusia en el comercio energético global se trata como un cambio duradero. Su participación en el gas natural comercializado internacionalmente, que era del 30% en 2021, se proyecta que caerá al 15% para 2030 bajo STEPS y al 10% en el Escenario de Políticas Aceleradas. Esta redistribución del mapa energético acelera la búsqueda de diversificación energética y refuerza el argumento económico a favor de la inversión doméstica en energía limpia.

El WEO-2022 también aborda ampliamente la equidad y el acceso. Los impactos combinados de la pandemia de COVID-19 y la crisis energética dejaron a aproximadamente 75 millones de personas sin capacidad de mantener el acceso a servicios eléctricos y a 100 millones sin poder costear soluciones de cocción limpia. El informe subraya que las transiciones energéticas justas y centradas en las personas deben abordar la pobreza energética como prioridad, no como consideración secundaria.

En conclusión, el WEO-2022 ofrece un optimismo cauteloso: las condiciones para una aceleración decisiva del despliegue de energía limpia nunca han sido más sólidas, pero la ventana para alinear el impulso actual con trayectorias compatibles con 1.5°C sigue siendo estrecha y requiere una acción urgente y coordinada.