Sobre el autor
La American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers (ASHRAE) es la sociedad técnica más importante del mundo para los sistemas de edificios, la eficiencia energética en el entorno construido, la refrigeración y la calidad del aire interior. Fundada en 1894, ASHRAE ha crecido hasta contar con más de 56.000 miembros en 132 países y tiene su sede en Atlanta, Georgia. La función principal de ASHRAE es el desarrollo y mantenimiento de normas técnicas y directrices que gobiernan el diseño de sistemas de edificios a nivel mundial.
Sus normas más ampliamente aplicadas incluyen ASHRAE 90.1 (Norma de Energía para Edificios Excepto Residenciales de Baja Altura), referenciada en los códigos de energía de los edificios en los 50 estados de EE.UU. y adoptada o adaptada en más de 50 países; ASHRAE 55 (Condiciones Térmicas del Entorno para la Ocupación Humana); ASHRAE 62.1 (Ventilación para una Calidad del Aire Interior Aceptable); y ASHRAE Guideline 36 (Secuencias de Operación de Alto Rendimiento para Sistemas HVAC). El programa de investigación de ASHRAE financia aproximadamente 2 millones de dólares anuales en proyectos de investigación aplicada coordinados a través de su Comité de Investigación. Los resultados de la investigación alimentan directamente las revisiones de normas, los manuales y la orientación técnica.
La serie de Manuales de ASHRAE —publicada en cuatro volúmenes (Fundamentos, Sistemas y Equipos HVAC, Aplicaciones HVAC y Refrigeración) en una rotación de cuatro años— constituye la biblioteca de referencia definitiva para los ingenieros de HVAC y refrigeración a nivel mundial. ASHRAE ha sido una voz líder en la descarbonización de edificios, publicando documentos sobre la trayectoria hacia los Edificios de Energía Neta Cero y estableciendo las designaciones NZE para edificios.
Libros de ASHRAE 14
- 4ASHRAE Standard 90.1-2016: Energy Standard for Buildings Except Low-Rise Residential BuildingsASHRAE, 2016ISBN: 978-1-939200-73-1
La Norma ASHRAE 90.1, titulada oficialmente "Norma de Energía para Edificios Excepto los de Uso Residencial de Baja Altura" (Energy Standard for Buildings Except Low-Rise Residential Buildings), es el código de eficiencia energética en edificios más ampliamente utilizado y citado en los Estados Unidos y uno de los más influyentes a nivel internacional. Publicada por ASHRAE (American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers), establece los requisitos mínimos de eficiencia energética para el diseño y la construcción de edificios comerciales, industriales y residenciales de gran altura nuevos, así como para las renovaciones importantes de edificios existentes. La norma se publicó por primera vez en 1975 como respuesta a la crisis del petróleo de 1973, y desde entonces se ha actualizado en ciclos de aproximadamente tres años. Cada edición sucesiva ha endurecido los requisitos energéticos a medida que las tecnologías y las mejores prácticas han avanzado. Las ediciones de 2016, 2019 y 2022 representan hitos significativos en esta evolución, cada una de ellas con reducciones sustanciales en el uso de energía permisible en comparación con sus predecesoras. La norma está organizada en capítulos que abordan: la envolvente del edificio (paredes, cubiertas, ventanas y sus requisitos de rendimiento térmico y solar); los sistemas de HVAC (eficiencia de equipos de calefacción, ventilación y aire acondicionado, controles y diseño del sistema); el calentamiento de agua sanitaria; la iluminación (densidades de potencia tanto interior como exterior y controles); otros equipos; y rutas de cumplimiento que incluyen el método prescriptivo y el método del presupuesto de costo energético. Una sección particularmente importante es el Apéndice G, el Método de Calificación de Rendimiento, que proporciona una metodología de simulación de referencia estandarizada para demostrar un rendimiento superior al código. El Apéndice G se utiliza ampliamente en los programas de certificación de edificios verdes, en particular LEED, donde los diseños de edificios deben demostrar un porcentaje de mejora respecto a la referencia del Apéndice G. También es la base del ASHRAE Building Energy Quotient (bEQ) y programas de calificación similares. La ASHRAE 90.1 se referencia como norma de cumplimiento obligatorio en el Código Internacional de Conservación de Energía (IECC), y ha sido adoptada por referencia en los códigos de construcción de la mayoría de los estados de EE.UU. y muchas jurisdicciones locales. A nivel internacional, ha influido en el desarrollo de códigos energéticos en Canadá, Rusia, China, Corea del Sur y numerosos otros países. La edición de 2019 alcanzó aproximadamente un 4,7 por ciento mejor rendimiento energético en comparación con la edición de 2016 para edificios comerciales nuevos, según el análisis del DOE. Las mejoras se concentraron en las densidades de potencia de iluminación, los requisitos de eficiencia de HVAC, el rendimiento de la envolvente y la introducción de nuevos requisitos para secuencias de operación de alto rendimiento. La edición de 2022 amplió estos avances, incorporando requisitos que se alinean más estrechamente con los objetivos de edificios de energía neta cero. Fuentes: Sitio web oficial de ASHRAE (ashrae.org); Programa de Códigos de Energía en Edificios del Departamento de Energía de EE.UU. (energycodes.gov); Manual del Usuario de ASHRAE 90.1; Informes de análisis de PNNL para el DOE.
- 5ASHRAE Standard 209-2018: Energy Simulation Aided Design for Buildings except Low-Rise Residential BuildingsAmerican Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers, 2018ISBN: 978-1-947192-19-3
La Norma ASHRAE 209, "Diseño Asistido por Simulación Energética para Edificios Excepto los de Uso Residencial de Baja Altura" (Energy Simulation Aided Design for Buildings Except Low-Rise Residential Buildings), establece requisitos para el uso de la simulación energética de edificios completos como parte integrada del proceso de diseño de edificios. A diferencia de las normas que especifican valores mínimos de eficiencia, la Norma 209 aborda el proceso del análisis energético: cuándo deben realizarse las simulaciones, qué deben incluir, cómo deben documentarse y cómo los resultados de la simulación deben influir en las decisiones de diseño. La norma fue desarrollada reconociendo una brecha fundamental en la práctica: si bien el software de simulación energética de edificios completos está ampliamente disponible y se utiliza, la calidad e integridad de las simulaciones variaba enormemente, y los resultados de la simulación a menudo se aplicaban demasiado tarde en el proceso de diseño para informar decisiones de diseño fundamentales. La Norma 209 establece un proceso de diseño asistido por simulación que corre en paralelo con el proceso de diseño desde las etapas conceptuales más tempranas. La norma define un proceso de simulación por fases que se corresponde con las etapas principales del diseño de edificios: prediseño (objetivos energéticos y análisis climático), diseño esquemático (prueba de estrategias de diseño pasivo, incluyendo orientación, volumetría y envolvente), desarrollo del diseño (selección y dimensionamiento del sistema) y documentos de construcción (verificación de cumplimiento). Cada fase tiene requisitos específicos para el alcance mínimo y la integridad de los modelos de simulación. Una innovación clave es el requisito de "análisis de diseño integrado", es decir, la evaluación de las interacciones entre los sistemas del edificio, en lugar del análisis aislado de cada sistema de forma independiente. Por ejemplo, una simulación que evalúe la densidad de potencia de iluminación de forma aislada respecto a su impacto de ganancia de calor en el sistema de refrigeración no satisfaría los requisitos de la Norma 209. La norma también establece requisitos para la documentación del modelo de simulación, el análisis de incertidumbre y las credenciales mínimas requeridas para los analistas energéticos que realizan las simulaciones. Fuentes: ASHRAE (ashrae.org); Publicación oficial de ASHRAE 209-2018; Artículos técnicos de ASHRAE Journal.
- 6ASHRAE Guideline 36-2018: High-Performance Sequences of Operation for HVAC SystemsASHRAE, 2019ISBN: 978-1-947192-30-4
La Directriz ASHRAE 36, "Secuencias de Operación de Alto Rendimiento para Sistemas HVAC" (High-Performance Sequences of Operation for HVAC Systems), proporciona secuencias de control estandarizadas y especificaciones de programación para los sistemas HVAC en edificios comerciales. A diferencia de las normas ASHRAE (que establecen requisitos mínimos), las directrices representan las mejores prácticas recomendadas, y la Directriz 36 representa quizás el intento más ambicioso jamás realizado para estandarizar la inteligencia operacional de los sistemas mecánicos de los edificios. La directriz surgió de investigaciones que demostraban que los sistemas HVAC, incluso cuando están correctamente diseñados e instalados, con frecuencia tienen un rendimiento inferior a su capacidad teórica debido a secuencias de control mal redactadas. Un estudio del Lawrence Berkeley National Laboratory encontró que la implementación de las secuencias de la Directriz 36 podría reducir el consumo de energía en edificios comerciales en un 29 por ciento en comparación con la práctica de control típica, un hallazgo que le dio a la directriz un importante respaldo en la industria. La Directriz 36 proporciona secuencias detalladas para sistemas de volumen de aire variable (VAV) con terminales de ventilador de energía paralela y en serie; unidades manejadoras de aire que incluyen sistemas de doble conducto, de conducto único y de sistemas de aire solo exterior; plantas de agua helada con bombeo de velocidad variable; plantas de calderas; plantas centrales de refrigeración y calefacción; y fan coil units. Cada secuencia especifica no solo la lógica de control, sino también los parámetros de ajuste, las condiciones de alarma y las pruebas de verificación de puesta en marcha necesarias para garantizar una implementación correcta. Una innovación clave de la Directriz 36 es su especificación en un formato compatible con los sistemas de control digital directo (DDC), lo que permite traducirla a código de programación independiente del fabricante. La edición de 2018 fue una publicación histórica que definió el campo. Ha sido adoptada como base para las especificaciones de controles HVAC en proyectos de edificios de alto rendimiento en todo Estados Unidos. Fuentes: ASHRAE (ashrae.org); Lawrence Berkeley National Laboratory (lbl.gov); Publicación oficial de ASHRAE Guideline 36-2018.
- 7ANSI/ASHRAE Standard 62.1-2019: Ventilation for Acceptable Indoor Air QualityASHRAE, 2019ISBN: 978-1-947192-41-5
La Norma ASHRAE 62.1, "Ventilación y Calidad del Aire Interior Aceptable en los Edificios" (anteriormente "Ventilación para una Calidad del Aire Interior Aceptable"), establece tasas mínimas de ventilación y otras medidas destinadas a proporcionar una calidad del aire interior que sea aceptable para los ocupantes humanos y que minimice los efectos adversos para la salud. Es la norma de referencia para la ventilación de todos los edificios comerciales e institucionales en los Estados Unidos, referenciada por la mayoría de los códigos de construcción estatales y locales, y ampliamente adoptada internacionalmente. La norma aborda dos estrategias distintas para lograr una calidad del aire interior aceptable: el Procedimiento de Tasa de Ventilación (VRP), que prescribe tasas mínimas de suministro de aire exterior basadas en el tipo de ocupación y el área de piso; y el Procedimiento de Calidad del Aire Interior (IAQP), que permite especificar tasas de ventilación más bajas si las medidas mejoradas de filtración o control de fuentes pueden demostrar resultados equivalentes de calidad del aire. Una revisión estructural importante se produjo en la edición de 2010, cuando la norma adoptó el enfoque de la ecuación del "sistema de recirculación multizona" (MRSA) para especificar las cantidades de aire exterior en sistemas que sirven a múltiples zonas. Este enfoque, a veces llamado método de "caudal de aire exterior en la zona de respiración", tiene en cuenta la eficiencia de la distribución del aire y la composición zonal del aire exterior y recirculado para determinar el aire exterior mínimo requerido a nivel de la unidad manejadora de aire. Las ediciones de 2019 y 2022 incorporaron una guía ampliada sobre filtración, requisitos de monitoreo de la calidad del aire interior y tasas de ventilación actualizadas que reflejan la investigación actual sobre la relación entre ventilación, concentraciones de CO2 y rendimiento cognitivo. La investigación ha demostrado sistemáticamente que las tasas de ventilación superiores a los requisitos mínimos se corresponden con mejoras medibles en la productividad de los ocupantes, los resultados de salud y las tasas de síntomas del síndrome del edificio enfermo. Para el diseño de edificios verdes, la ASHRAE 62.1 constituye el requisito de ventilación de referencia en LEED, BREEAM y la mayoría de los demás programas de certificación. Fuentes: ASHRAE (ashrae.org); Publicación oficial de ASHRAE 62.1-2022; Manual del Usuario de ASHRAE 62.1; Literatura científica sobre calidad del aire interior.
- 8ANSI/ASHRAE/IES Standard 90.1-2019: Energy Standard for Buildings Except Low-Rise Residential BuildingsASHRAE, 2019ISBN: 978-1947192744
La Norma ASHRAE 90.1, titulada oficialmente "Norma de Energía para Edificios Excepto los de Uso Residencial de Baja Altura" (Energy Standard for Buildings Except Low-Rise Residential Buildings), es el código de eficiencia energética en edificios más ampliamente utilizado y citado en los Estados Unidos y uno de los más influyentes a nivel internacional. Publicada por ASHRAE (American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers), establece los requisitos mínimos de eficiencia energética para el diseño y la construcción de edificios comerciales, industriales y residenciales de gran altura nuevos, así como para las renovaciones importantes de edificios existentes. La norma se publicó por primera vez en 1975 como respuesta a la crisis del petróleo de 1973, y desde entonces se ha actualizado en ciclos de aproximadamente tres años. Cada edición sucesiva ha endurecido los requisitos energéticos a medida que las tecnologías y las mejores prácticas han avanzado. Las ediciones de 2016, 2019 y 2022 representan hitos significativos en esta evolución, cada una de ellas con reducciones sustanciales en el uso de energía permisible en comparación con sus predecesoras. La norma está organizada en capítulos que abordan: la envolvente del edificio (paredes, cubiertas, ventanas y sus requisitos de rendimiento térmico y solar); los sistemas de HVAC (eficiencia de equipos de calefacción, ventilación y aire acondicionado, controles y diseño del sistema); el calentamiento de agua sanitaria; la iluminación (densidades de potencia tanto interior como exterior y controles); otros equipos; y rutas de cumplimiento que incluyen el método prescriptivo y el método del presupuesto de costo energético. Una sección particularmente importante es el Apéndice G, el Método de Calificación de Rendimiento, que proporciona una metodología de simulación de referencia estandarizada para demostrar un rendimiento superior al código. El Apéndice G se utiliza ampliamente en los programas de certificación de edificios verdes, en particular LEED, donde los diseños de edificios deben demostrar un porcentaje de mejora respecto a la referencia del Apéndice G. También es la base del ASHRAE Building Energy Quotient (bEQ) y programas de calificación similares. La ASHRAE 90.1 se referencia como norma de cumplimiento obligatorio en el Código Internacional de Conservación de Energía (IECC), y ha sido adoptada por referencia en los códigos de construcción de la mayoría de los estados de EE.UU. y muchas jurisdicciones locales. A nivel internacional, ha influido en el desarrollo de códigos energéticos en Canadá, Rusia, China, Corea del Sur y numerosos otros países. La edición de 2019 alcanzó aproximadamente un 4,7 por ciento mejor rendimiento energético en comparación con la edición de 2016 para edificios comerciales nuevos, según el análisis del DOE. Las mejoras se concentraron en las densidades de potencia de iluminación, los requisitos de eficiencia de HVAC, el rendimiento de la envolvente y la introducción de nuevos requisitos para secuencias de operación de alto rendimiento. La edición de 2022 amplió estos avances, incorporando requisitos que se alinean más estrechamente con los objetivos de edificios de energía neta cero. Fuentes: Sitio web oficial de ASHRAE (ashrae.org); Programa de Códigos de Energía en Edificios del Departamento de Energía de EE.UU. (energycodes.gov); Manual del Usuario de ASHRAE 90.1; Informes de análisis de PNNL para el DOE.
- 9ANSI/ASHRAE/IES Standard 90.1-2019: Energy Standard for Buildings — Appendix G: Performance Rating MethodASHRAE, 2019ISBN: 978-1-947192-49-1
La Norma ASHRAE 90.1, titulada oficialmente "Norma de Energía para Edificios Excepto los de Uso Residencial de Baja Altura" (Energy Standard for Buildings Except Low-Rise Residential Buildings), es el código de eficiencia energética en edificios más ampliamente utilizado y citado en los Estados Unidos y uno de los más influyentes a nivel internacional. Publicada por ASHRAE (American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers), establece los requisitos mínimos de eficiencia energética para el diseño y la construcción de edificios comerciales, industriales y residenciales de gran altura nuevos, así como para las renovaciones importantes de edificios existentes. La norma se publicó por primera vez en 1975 como respuesta a la crisis del petróleo de 1973, y desde entonces se ha actualizado en ciclos de aproximadamente tres años. Cada edición sucesiva ha endurecido los requisitos energéticos a medida que las tecnologías y las mejores prácticas han avanzado. Las ediciones de 2016, 2019 y 2022 representan hitos significativos en esta evolución, cada una de ellas con reducciones sustanciales en el uso de energía permisible en comparación con sus predecesoras. La norma está organizada en capítulos que abordan: la envolvente del edificio (paredes, cubiertas, ventanas y sus requisitos de rendimiento térmico y solar); los sistemas de HVAC (eficiencia de equipos de calefacción, ventilación y aire acondicionado, controles y diseño del sistema); el calentamiento de agua sanitaria; la iluminación (densidades de potencia tanto interior como exterior y controles); otros equipos; y rutas de cumplimiento que incluyen el método prescriptivo y el método del presupuesto de costo energético. Una sección particularmente importante es el Apéndice G, el Método de Calificación de Rendimiento, que proporciona una metodología de simulación de referencia estandarizada para demostrar un rendimiento superior al código. El Apéndice G se utiliza ampliamente en los programas de certificación de edificios verdes, en particular LEED, donde los diseños de edificios deben demostrar un porcentaje de mejora respecto a la referencia del Apéndice G. También es la base del ASHRAE Building Energy Quotient (bEQ) y programas de calificación similares. La ASHRAE 90.1 se referencia como norma de cumplimiento obligatorio en el Código Internacional de Conservación de Energía (IECC), y ha sido adoptada por referencia en los códigos de construcción de la mayoría de los estados de EE.UU. y muchas jurisdicciones locales. A nivel internacional, ha influido en el desarrollo de códigos energéticos en Canadá, Rusia, China, Corea del Sur y numerosos otros países. La edición de 2019 alcanzó aproximadamente un 4,7 por ciento mejor rendimiento energético en comparación con la edición de 2016 para edificios comerciales nuevos, según el análisis del DOE. Las mejoras se concentraron en las densidades de potencia de iluminación, los requisitos de eficiencia de HVAC, el rendimiento de la envolvente y la introducción de nuevos requisitos para secuencias de operación de alto rendimiento. La edición de 2022 amplió estos avances, incorporando requisitos que se alinean más estrechamente con los objetivos de edificios de energía neta cero. Fuentes: Sitio web oficial de ASHRAE (ashrae.org); Programa de Códigos de Energía en Edificios del Departamento de Energía de EE.UU. (energycodes.gov); Manual del Usuario de ASHRAE 90.1; Informes de análisis de PNNL para el DOE.
- 10ASHRAE Standard 209-2018: Energy Simulation Aided Design for Buildings except Low-Rise Residential BuildingsASHRAE, 2019ISBN: 978-1-947192-12-6
La Norma ASHRAE 209, "Diseño Asistido por Simulación Energética para Edificios Excepto los de Uso Residencial de Baja Altura" (Energy Simulation Aided Design for Buildings Except Low-Rise Residential Buildings), establece requisitos para el uso de la simulación energética de edificios completos como parte integrada del proceso de diseño de edificios. A diferencia de las normas que especifican valores mínimos de eficiencia, la Norma 209 aborda el proceso del análisis energético: cuándo deben realizarse las simulaciones, qué deben incluir, cómo deben documentarse y cómo los resultados de la simulación deben influir en las decisiones de diseño. La norma fue desarrollada reconociendo una brecha fundamental en la práctica: si bien el software de simulación energética de edificios completos está ampliamente disponible y se utiliza, la calidad e integridad de las simulaciones variaba enormemente, y los resultados de la simulación a menudo se aplicaban demasiado tarde en el proceso de diseño para informar decisiones de diseño fundamentales. La Norma 209 establece un proceso de diseño asistido por simulación que corre en paralelo con el proceso de diseño desde las etapas conceptuales más tempranas. La norma define un proceso de simulación por fases que se corresponde con las etapas principales del diseño de edificios: prediseño (objetivos energéticos y análisis climático), diseño esquemático (prueba de estrategias de diseño pasivo, incluyendo orientación, volumetría y envolvente), desarrollo del diseño (selección y dimensionamiento del sistema) y documentos de construcción (verificación de cumplimiento). Cada fase tiene requisitos específicos para el alcance mínimo y la integridad de los modelos de simulación. Una innovación clave es el requisito de "análisis de diseño integrado", es decir, la evaluación de las interacciones entre los sistemas del edificio, en lugar del análisis aislado de cada sistema de forma independiente. Por ejemplo, una simulación que evalúe la densidad de potencia de iluminación de forma aislada respecto a su impacto de ganancia de calor en el sistema de refrigeración no satisfaría los requisitos de la Norma 209. La norma también establece requisitos para la documentación del modelo de simulación, el análisis de incertidumbre y las credenciales mínimas requeridas para los analistas energéticos que realizan las simulaciones. Fuentes: ASHRAE (ashrae.org); Publicación oficial de ASHRAE 209-2018; Artículos técnicos de ASHRAE Journal.
- 11ASHRAE Standard 90.1-2019: Energy Standard for Buildings Except Low-Rise ResidentialAmerican Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers, 2019ISBN: 978-1-947192-47-6
La Norma ASHRAE 90.1, titulada oficialmente "Norma de Energía para Edificios Excepto los de Uso Residencial de Baja Altura" (Energy Standard for Buildings Except Low-Rise Residential Buildings), es el código de eficiencia energética en edificios más ampliamente utilizado y citado en los Estados Unidos y uno de los más influyentes a nivel internacional. Publicada por ASHRAE (American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers), establece los requisitos mínimos de eficiencia energética para el diseño y la construcción de edificios comerciales, industriales y residenciales de gran altura nuevos, así como para las renovaciones importantes de edificios existentes. La norma se publicó por primera vez en 1975 como respuesta a la crisis del petróleo de 1973, y desde entonces se ha actualizado en ciclos de aproximadamente tres años. Cada edición sucesiva ha endurecido los requisitos energéticos a medida que las tecnologías y las mejores prácticas han avanzado. Las ediciones de 2016, 2019 y 2022 representan hitos significativos en esta evolución, cada una de ellas con reducciones sustanciales en el uso de energía permisible en comparación con sus predecesoras. La norma está organizada en capítulos que abordan: la envolvente del edificio (paredes, cubiertas, ventanas y sus requisitos de rendimiento térmico y solar); los sistemas de HVAC (eficiencia de equipos de calefacción, ventilación y aire acondicionado, controles y diseño del sistema); el calentamiento de agua sanitaria; la iluminación (densidades de potencia tanto interior como exterior y controles); otros equipos; y rutas de cumplimiento que incluyen el método prescriptivo y el método del presupuesto de costo energético. Una sección particularmente importante es el Apéndice G, el Método de Calificación de Rendimiento, que proporciona una metodología de simulación de referencia estandarizada para demostrar un rendimiento superior al código. El Apéndice G se utiliza ampliamente en los programas de certificación de edificios verdes, en particular LEED, donde los diseños de edificios deben demostrar un porcentaje de mejora respecto a la referencia del Apéndice G. También es la base del ASHRAE Building Energy Quotient (bEQ) y programas de calificación similares. La ASHRAE 90.1 se referencia como norma de cumplimiento obligatorio en el Código Internacional de Conservación de Energía (IECC), y ha sido adoptada por referencia en los códigos de construcción de la mayoría de los estados de EE.UU. y muchas jurisdicciones locales. A nivel internacional, ha influido en el desarrollo de códigos energéticos en Canadá, Rusia, China, Corea del Sur y numerosos otros países. La edición de 2019 alcanzó aproximadamente un 4,7 por ciento mejor rendimiento energético en comparación con la edición de 2016 para edificios comerciales nuevos, según el análisis del DOE. Las mejoras se concentraron en las densidades de potencia de iluminación, los requisitos de eficiencia de HVAC, el rendimiento de la envolvente y la introducción de nuevos requisitos para secuencias de operación de alto rendimiento. La edición de 2022 amplió estos avances, incorporando requisitos que se alinean más estrechamente con los objetivos de edificios de energía neta cero. Fuentes: Sitio web oficial de ASHRAE (ashrae.org); Programa de Códigos de Energía en Edificios del Departamento de Energía de EE.UU. (energycodes.gov); Manual del Usuario de ASHRAE 90.1; Informes de análisis de PNNL para el DOE.
- 12Advanced Energy Design Guide for Small to Medium Office BuildingsASHRAE, 2019ISBN: 978-1939200839
Las Guías de Diseño Energético Avanzado de ASHRAE (AEDGs) son una serie de documentos de referencia prácticos que proporcionan orientación prescriptiva de diseño para lograr ahorros de energía significativos por encima de los requisitos de la Norma ASHRAE 90.1. Desarrolladas conjuntamente por ASHRAE, AIA, IESNA, USGBC y el Departamento de Energía de EE.UU., cada AEDG se dirige a un tipo de edificio específico y proporciona recomendaciones específicas para cada zona climática sobre envolvente, iluminación, HVAC y sistemas de calentamiento de agua sanitaria. Las guías se introdujeron por primera vez en 2004 para edificios de oficinas pequeños, con un objetivo de ahorro de energía del 30 por ciento por encima de ASHRAE 90.1-1999. Las ediciones posteriores elevaron progresivamente el objetivo al 50 por ciento y, finalmente, a la energía neta cero, al tiempo que ampliaban la gama de tipos de edificios cubiertos. Cada guía está organizada en torno al principio de proporcionar recomendaciones que puedan implementarse sin necesidad de modelización energética, lo que hace que el diseño energético avanzado sea accesible para los profesionales que pueden no tener experiencia en simulación energética. Las recomendaciones son prescriptivas: para cada zona climática, la guía especifica valores mínimos de R de aislamiento, proporciones máximas de ventana a pared, coeficientes de ganancia de calor solar del vidrio, densidades de potencia de iluminación, eficiencias de equipos HVAC y requisitos de control que en conjunto logran el objetivo de ahorro de energía indicado. Las guías también incluyen recomendaciones de "mayor nivel" para proyectos que buscan ahorros de energía aún mayores, y estudios de casos que ilustran cómo se han implementado las recomendaciones en edificios reales. Fuentes: ASHRAE (ashrae.org); Documentación del programa Advanced Energy Design Guide del Departamento de Energía de EE.UU.; Informes técnicos de PNNL.
- 13ASHRAE Standard 55-2020: Thermal Environmental Conditions for Human OccupancyASHRAE, 2020ISBN: 978-1-947192-56-4
La Norma ASHRAE 55, "Condiciones del Entorno Térmico para la Ocupación Humana" (Thermal Environmental Conditions for Human Occupancy), es la principal norma nacional estadounidense que define las condiciones del entorno térmico interior aceptables para la mayoría de los ocupantes de los edificios. Publicada por ASHRAE y actualizada continuamente, la norma proporciona el marco técnico para especificar y evaluar el confort térmico en espacios ocupados, basándose en décadas de investigación fundamental sobre las respuestas fisiológicas y psicológicas de los seres humanos al entorno térmico. El fundamento intelectual de la norma descansa principalmente en el trabajo del ingeniero danés Povl Ole Fanger, cuyo libro de 1970 estableció los índices de Voto Medio Previsto (PMV) y Porcentaje Previsto de Insatisfechos (PPD) como medidas cuantitativas de la aceptabilidad térmica. Estos índices, que relacionan los seis parámetros fundamentales que gobiernan el confort térmico — tasa metabólica, aislamiento de la ropa, temperatura del aire, temperatura radiante, velocidad del aire y humedad — forman el núcleo del "Método Analítico de Zona de Confort" de la norma. En su forma actual, la ASHRAE 55 especifica rangos aceptables de temperatura operativa y humedad que corresponden a menos del 20 por ciento de insatisfechos previstos entre los ocupantes del edificio. La edición de 2020 incluye dos métodos principales para determinar condiciones térmicas aceptables: el método gráfico (diagrama psicrométrico) para evaluaciones rápidas de condiciones en estado estacionario, y el método analítico PMV/PPD para evaluaciones más detalladas que incluyen los efectos de la velocidad elevada del aire y la radiación térmica asimétrica. Un desarrollo significativo en las ediciones recientes es la formalización del "Modelo Adaptativo" para edificios ventilados naturalmente y de modo mixto. Este modelo, basado en estudios de campo que muestran que los ocupantes en edificios con ventanas operables desarrollan expectativas térmicas diferentes a las de quienes están en edificios con aire acondicionado, permite rangos más amplios de temperaturas aceptables cuando los ocupantes tienen control conductual sobre su entorno. La norma está ampliamente referenciada en los programas de certificación de edificios verdes, incluyendo LEED, WELL y BREEAM, todos los cuales incluyen requisitos de confort térmico derivados de la ASHRAE 55 o que hacen referencia cruzada a ella. También está referenciada en códigos de edificación y pautas de diseño de todo el mundo. La Norma ISO 7730 cubre el mismo tema y está en gran medida armonizada con la ASHRAE 55, haciendo del marco PMV/PPD un estándar verdaderamente internacional para el diseño del confort térmico. Fuentes: ASHRAE (ashrae.org); Publicación oficial de ASHRAE 55-2020; Documentación de la herramienta ASHRAE Thermal Comfort Tool; revista Indoor Air.
- 14ANSI/ASHRAE Standard 55-2020: Thermal Environmental Conditions for Human OccupancyASHRAE, 2020ISBN: 978-1947192898
La Norma ASHRAE 55, "Condiciones del Entorno Térmico para la Ocupación Humana" (Thermal Environmental Conditions for Human Occupancy), es la principal norma nacional estadounidense que define las condiciones del entorno térmico interior aceptables para la mayoría de los ocupantes de los edificios. Publicada por ASHRAE y actualizada continuamente, la norma proporciona el marco técnico para especificar y evaluar el confort térmico en espacios ocupados, basándose en décadas de investigación fundamental sobre las respuestas fisiológicas y psicológicas de los seres humanos al entorno térmico. El fundamento intelectual de la norma descansa principalmente en el trabajo del ingeniero danés Povl Ole Fanger, cuyo libro de 1970 estableció los índices de Voto Medio Previsto (PMV) y Porcentaje Previsto de Insatisfechos (PPD) como medidas cuantitativas de la aceptabilidad térmica. Estos índices, que relacionan los seis parámetros fundamentales que gobiernan el confort térmico — tasa metabólica, aislamiento de la ropa, temperatura del aire, temperatura radiante, velocidad del aire y humedad — forman el núcleo del "Método Analítico de Zona de Confort" de la norma. En su forma actual, la ASHRAE 55 especifica rangos aceptables de temperatura operativa y humedad que corresponden a menos del 20 por ciento de insatisfechos previstos entre los ocupantes del edificio. La edición de 2020 incluye dos métodos principales para determinar condiciones térmicas aceptables: el método gráfico (diagrama psicrométrico) para evaluaciones rápidas de condiciones en estado estacionario, y el método analítico PMV/PPD para evaluaciones más detalladas que incluyen los efectos de la velocidad elevada del aire y la radiación térmica asimétrica. Un desarrollo significativo en las ediciones recientes es la formalización del "Modelo Adaptativo" para edificios ventilados naturalmente y de modo mixto. Este modelo, basado en estudios de campo que muestran que los ocupantes en edificios con ventanas operables desarrollan expectativas térmicas diferentes a las de quienes están en edificios con aire acondicionado, permite rangos más amplios de temperaturas aceptables cuando los ocupantes tienen control conductual sobre su entorno. La norma está ampliamente referenciada en los programas de certificación de edificios verdes, incluyendo LEED, WELL y BREEAM, todos los cuales incluyen requisitos de confort térmico derivados de la ASHRAE 55 o que hacen referencia cruzada a ella. También está referenciada en códigos de edificación y pautas de diseño de todo el mundo. La Norma ISO 7730 cubre el mismo tema y está en gran medida armonizada con la ASHRAE 55, haciendo del marco PMV/PPD un estándar verdaderamente internacional para el diseño del confort térmico. Fuentes: ASHRAE (ashrae.org); Publicación oficial de ASHRAE 55-2020; Documentación de la herramienta ASHRAE Thermal Comfort Tool; revista Indoor Air.
- 15ANSI/ASHRAE Standard 62.1-2022: Ventilation and Acceptable Indoor Air Quality in BuildingsASHRAE, 2022ISBN: 978-1-955516-29-7
La Norma ASHRAE 62.1, "Ventilación y Calidad del Aire Interior Aceptable en los Edificios" (anteriormente "Ventilación para una Calidad del Aire Interior Aceptable"), establece tasas mínimas de ventilación y otras medidas destinadas a proporcionar una calidad del aire interior que sea aceptable para los ocupantes humanos y que minimice los efectos adversos para la salud. Es la norma de referencia para la ventilación de todos los edificios comerciales e institucionales en los Estados Unidos, referenciada por la mayoría de los códigos de construcción estatales y locales, y ampliamente adoptada internacionalmente. La norma aborda dos estrategias distintas para lograr una calidad del aire interior aceptable: el Procedimiento de Tasa de Ventilación (VRP), que prescribe tasas mínimas de suministro de aire exterior basadas en el tipo de ocupación y el área de piso; y el Procedimiento de Calidad del Aire Interior (IAQP), que permite especificar tasas de ventilación más bajas si las medidas mejoradas de filtración o control de fuentes pueden demostrar resultados equivalentes de calidad del aire. Una revisión estructural importante se produjo en la edición de 2010, cuando la norma adoptó el enfoque de la ecuación del "sistema de recirculación multizona" (MRSA) para especificar las cantidades de aire exterior en sistemas que sirven a múltiples zonas. Este enfoque, a veces llamado método de "caudal de aire exterior en la zona de respiración", tiene en cuenta la eficiencia de la distribución del aire y la composición zonal del aire exterior y recirculado para determinar el aire exterior mínimo requerido a nivel de la unidad manejadora de aire. Las ediciones de 2019 y 2022 incorporaron una guía ampliada sobre filtración, requisitos de monitoreo de la calidad del aire interior y tasas de ventilación actualizadas que reflejan la investigación actual sobre la relación entre ventilación, concentraciones de CO2 y rendimiento cognitivo. La investigación ha demostrado sistemáticamente que las tasas de ventilación superiores a los requisitos mínimos se corresponden con mejoras medibles en la productividad de los ocupantes, los resultados de salud y las tasas de síntomas del síndrome del edificio enfermo. Para el diseño de edificios verdes, la ASHRAE 62.1 constituye el requisito de ventilación de referencia en LEED, BREEAM y la mayoría de los demás programas de certificación. Fuentes: ASHRAE (ashrae.org); Publicación oficial de ASHRAE 62.1-2022; Manual del Usuario de ASHRAE 62.1; Literatura científica sobre calidad del aire interior.
- 103ANSI/ASHRAE/IES Standard 90.1-2022: Energy Standard for Sites and Buildings Except Low-Rise Residential BuildingsAmerican Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers, 2022ISBN: 978-1-955516-43-8
La Norma ASHRAE 90.1, titulada oficialmente "Norma de Energía para Edificios Excepto los de Uso Residencial de Baja Altura" (Energy Standard for Buildings Except Low-Rise Residential Buildings), es el código de eficiencia energética en edificios más ampliamente utilizado y citado en los Estados Unidos y uno de los más influyentes a nivel internacional. Publicada por ASHRAE (American Society of Heating, Refrigerating and Air-Conditioning Engineers), establece los requisitos mínimos de eficiencia energética para el diseño y la construcción de edificios comerciales, industriales y residenciales de gran altura nuevos, así como para las renovaciones importantes de edificios existentes. La norma se publicó por primera vez en 1975 como respuesta a la crisis del petróleo de 1973, y desde entonces se ha actualizado en ciclos de aproximadamente tres años. Cada edición sucesiva ha endurecido los requisitos energéticos a medida que las tecnologías y las mejores prácticas han avanzado. Las ediciones de 2016, 2019 y 2022 representan hitos significativos en esta evolución, cada una de ellas con reducciones sustanciales en el uso de energía permisible en comparación con sus predecesoras. La norma está organizada en capítulos que abordan: la envolvente del edificio (paredes, cubiertas, ventanas y sus requisitos de rendimiento térmico y solar); los sistemas de HVAC (eficiencia de equipos de calefacción, ventilación y aire acondicionado, controles y diseño del sistema); el calentamiento de agua sanitaria; la iluminación (densidades de potencia tanto interior como exterior y controles); otros equipos; y rutas de cumplimiento que incluyen el método prescriptivo y el método del presupuesto de costo energético. Una sección particularmente importante es el Apéndice G, el Método de Calificación de Rendimiento, que proporciona una metodología de simulación de referencia estandarizada para demostrar un rendimiento superior al código. El Apéndice G se utiliza ampliamente en los programas de certificación de edificios verdes, en particular LEED, donde los diseños de edificios deben demostrar un porcentaje de mejora respecto a la referencia del Apéndice G. También es la base del ASHRAE Building Energy Quotient (bEQ) y programas de calificación similares. La ASHRAE 90.1 se referencia como norma de cumplimiento obligatorio en el Código Internacional de Conservación de Energía (IECC), y ha sido adoptada por referencia en los códigos de construcción de la mayoría de los estados de EE.UU. y muchas jurisdicciones locales. A nivel internacional, ha influido en el desarrollo de códigos energéticos en Canadá, Rusia, China, Corea del Sur y numerosos otros países. La edición de 2019 alcanzó aproximadamente un 4,7 por ciento mejor rendimiento energético en comparación con la edición de 2016 para edificios comerciales nuevos, según el análisis del DOE. Las mejoras se concentraron en las densidades de potencia de iluminación, los requisitos de eficiencia de HVAC, el rendimiento de la envolvente y la introducción de nuevos requisitos para secuencias de operación de alto rendimiento. La edición de 2022 amplió estos avances, incorporando requisitos que se alinean más estrechamente con los objetivos de edificios de energía neta cero. Fuentes: Sitio web oficial de ASHRAE (ashrae.org); Programa de Códigos de Energía en Edificios del Departamento de Energía de EE.UU. (energycodes.gov); Manual del Usuario de ASHRAE 90.1; Informes de análisis de PNNL para el DOE.
- 154Guideline 36-2021: High-Performance Sequences of Operation for HVAC SystemsASHRAE, 2021ISBN: 978-1-947192-82-6
ASHRAE Guideline 36-2021: Secuencias de Operación de Alto Rendimiento para Sistemas HVAC, publicado por la Sociedad Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE), es el avance más significativo en la especificación de control HVAC en décadas. La Guía 36-2021 reconoce que la causa principal del bajo rendimiento energético de los sistemas HVAC en edificios comerciales no son las limitaciones del hardware sino las secuencias de control inadecuadas —especificaciones vagas o incompletas que dejan la implementación a los proveedores de sistemas de automatización de edificios (BAS). Al proporcionar secuencias de operación detalladas e inequívocas, la guía aborda esta brecha fundamental y se estima que reduce el consumo de energía en un 20-40% en comparación con los sistemas convencionalmente especificados. Las secuencias se organizan por tipo de sistema. Los sistemas de volumen de aire variable (VAV) reciben el tratamiento más extenso: lógica de control detallada para el reajuste de la temperatura del aire de suministro, el reajuste de la presión estática de suministro, el control del aire exterior mínimo a nivel de zona (DCV con sensores de CO₂) y el control de velocidad del ventilador de suministro. El principio rector a lo largo de todo es la lógica de ajuste y respuesta: los sistemas ajustan continuamente los puntos de ajuste basándose en señales de demanda real. Se proporcionan secuencias paralelas para unidades de tratamiento de aire, unidades de fan coil, sistemas de aire de dedicado (DOAS), plantas de agua fría, plantas de calderas de agua caliente y sistemas de recuperación de calor. La Guía 36-2021 está diseñada para implementación con sistemas de control BACnet y es cada vez más referenciada en documentación de comisionamiento LEED.