WHO Guidelines for Indoor Air Quality: Dampness and Mould

DeWorld Health Organization (WHO)

Editorial
WHO Regional Office for Europe
Año
2009
ISBN
978-92-890-4168-3
Idioma
Inglés

Sobre este libro

Las Directrices de la OMS para la Calidad del Aire Interior: Humedad y Moho (Dampness and Mould), publicadas en 2009, sintetizan la evidencia global sobre los efectos para la salud de las condiciones de humedad y moho en interiores y proporcionan orientación para profesionales de la construcción, profesionales de la salud pública y responsables políticos sobre prevención y remediación. El documento representa la evaluación más completa de la relación entre el rendimiento de humedad del entorno construido y los resultados de salud humana. Las directrices comienzan con un análisis de la escala del problema: según las encuestas disponibles, las condiciones de humedad afectan a entre el 10 y el 50 por ciento de los entornos interiores en los que viven y trabajan las personas en los países desarrollados, y la proporción es mucho mayor en los países en desarrollo y en determinados tipos específicos de edificios, incluida la vivienda social y los edificios escolares.

La revisión científica cubre tres categorías de efectos sobre la salud asociados con la humedad y el moho: efectos respiratorios (asma, rinitis, infecciones respiratorias y bronquitis), efectos sobre el sistema inmunológico (sensibilización alérgica y neumonitis por hipersensibilidad), y efectos neurológicos y otros. La revisión concluye con un alto grado de confianza científica que la exposición a la humedad y el moho en interiores está causalmente asociada con efectos en la salud de las vías respiratorias superiores e inferiores en personas previamente sanas, y que esta relación es aún más fuerte en niños y personas con condiciones respiratorias preexistentes. Para el diseño de edificios, las directrices enfatizan la importancia de prevenir la acumulación de humedad mediante un diseño adecuado de la envolvente (preveniendo tanto la condensación como la infiltración de lluvia), el diseño de la ventilación (controlando la humedad interior y eliminando la humedad producida por los ocupantes y las actividades), y la selección adecuada de materiales.

Fuentes: Organización Mundial de la Salud (who.int); Publicación oficial de las Directrices OMS para la Calidad del Aire Interior: Humedad y Moho 2009.