WHO Guidelines for Indoor Air Quality: Selected Pollutants

DeWorld Health Organization (WHO)

Editorial
WHO Regional Office for Europe
Año
2010
ISBN
978-92-890-0213-4
Idioma
Inglés

Sobre este libro

Las Directrices de la OMS para la Calidad del Aire Interior: Contaminantes Seleccionados, publicadas en 2010, representan la evaluación científica internacional más completa de los riesgos para la salud que plantea la contaminación del aire interior y la base de evidencia para establecer valores de referencia protectores de la salud. El documento cubre nueve contaminantes del aire interior prioritarios seleccionados por su prevalencia, la gravedad de sus efectos sobre la salud y la disponibilidad de suficiente evidencia científica para establecer relaciones cuantitativas exposición-respuesta. Los nueve contaminantes cubiertos son: benceno, monóxido de carbono (CO), formaldehído, naftaleno, dióxido de nitrógeno (NO2), hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), radón, tricloroetileno y tetracloroetileno.

Para cada contaminante, las directrices proporcionan: una descripción de las fuentes en entornos interiores (materiales de construcción, combustión, infiltración exterior); un resumen de estudios de evaluación de la exposición que muestran rangos típicos de concentración interior; una revisión sistemática de la evidencia epidemiológica y toxicológica sobre los efectos para la salud; y la derivación de valores de referencia donde existe suficiente evidencia. Los efectos sobre la salud cubiertos van desde la toxicidad aguda a altas exposiciones — el envenenamiento por monóxido de carbono que mata a cientos de personas anualmente — hasta las exposiciones crónicas de bajo nivel asociadas con un mayor riesgo de cáncer. El benceno, el radón y los HAP están clasificados como carcinógenos humanos; el formaldehído como probable carcinógeno; y el dióxido de nitrógeno, un producto de combustión de los electrodomésticos de gas y el tráfico exterior, está asociado con la inflamación respiratoria y el agravamiento del asma.

Las directrices son directamente relevantes para el diseño y la selección de materiales de construcción. El formaldehído, por ejemplo, es emitido por una amplia gama de productos de construcción comunes, incluyendo productos de madera prensada, adhesivos y acabados; el valor de referencia de 0,1 mg/m³ como promedio a largo plazo ha influido tanto en las regulaciones de productos como en los requisitos de ventilación en los códigos de construcción a nivel mundial. Fuentes: Organización Mundial de la Salud (who.int); Publicación oficial de las Directrices OMS para la Calidad del Aire Interior: Contaminantes Seleccionados 2010.