WHO Housing and Health Guidelines
Sobre este libro
Las Directrices de la OMS sobre Vivienda y Salud proporcionan recomendaciones basadas en evidencia para condiciones de vivienda saludables, desarrolladas por la Organización Mundial de la Salud para apoyar a los gobiernos nacionales y locales en el desarrollo de políticas y regulaciones de vivienda que protejan y promuevan la salud de los ocupantes. Publicadas en 2018 tras una revisión sistemática extensa de la evidencia sanitaria global, las directrices cubren cuatro condiciones principales de vivienda con impactos directos y significativos en la salud humana. La primera área cubierta es el espacio de vida inadecuado y el hacinamiento.
Las directrices sintetizan evidencia que muestra que la vivienda superpoblada está asociada con una mayor transmisión de infecciones respiratorias incluyendo la gripe y la tuberculosis, mayores problemas de estrés y salud mental, resultados educativos deteriorados en los niños y mayor riesgo de violencia doméstica. Las directrices proporcionan recomendaciones específicas sobre el área mínima de piso por persona. La segunda área son las condiciones térmicas y el frío interior.
Las directrices establecen que las temperaturas interiores frías — particularmente por debajo de 18°C para las poblaciones vulnerables, incluyendo ancianos, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas — están asociadas con riesgos significativamente elevados de enfermedades cardiovasculares y respiratorias y mortalidad. El calor interior excesivo se aborda como una preocupación de salud pública cada vez más importante en el contexto del cambio climático. La enfermedad y la mortalidad relacionadas con el calor, particularmente entre los ancianos, han aumentado sustancialmente y las directrices recomiendan medidas de diseño y operación para prevenir temperaturas interiores excesivas, incluyendo sombreado, ventilación y espacios verdes.
La cuarta área cubierta es la humedad y el moho en el hogar. Las directrices sintetizan extensa evidencia epidemiológica que muestra que la exposición a condiciones de humedad y moho está causalmente asociada con una mayor incidencia de enfermedades respiratorias, asma, síntomas alérgicos e infecciones respiratorias. Fuentes: Organización Mundial de la Salud (who.int); Publicación oficial de las Directrices OMS sobre Vivienda y Salud 2018.